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Las
dietas de las famosas Existen
algunas personas como la princesa Letizia, delgadas por naturaleza, pero
constituyen raros ejemplares de la especie humana. La mayoría de los
mortales, si no come menos a partir de los 25 años y no aumenta el
ejercicio, engordará sin remedio.
Cindy Crawford, Naomi Campbell, Paula Vázquez y Penélope Cruz, confiesan que llevan una dieta equilibrada en la que comen de todo, sin pasarse en la cantidad pero que realizan mucho ejercicio físico con un entrenador personal. Rocío Carrasco también es famosa por su dieta de la alcachofa. La Dieta de Proteínas que sigue la ex Spice, Geri Halliwell. Se trata de una dieta alta en proteínas y con aporte pequeño de carbohidratos como el pan. Una de las ventajas de esta dieta es que es fácil de mantener, ya que un trozo de carne roja, deja más satisfecho y menos hambriento, que los hidratos. También dicen que "La dieta ayuda a estabilizar la producción de glucosa e insulina que puede ayudar a controlar el hambre. Dieta
Atkins que sigue Catherine Zeta-Jones y otros 17
millones de personas. Es bastante similar a la anterior A pesar de su éxito, es una de las más controvertidas. Los endocrinos aseguran que es peligrosa si se sigue más de tres meses. Su creador, el nutricionista norteamericano Robert Atkins aseguraba que con ella se perdían 4 kilos al mes sin hacer ejercicio y consumiendo alimentos grasos. Para este médico, se engorda por mezclar hidratos de carbono y grasas. Se trata de eliminar los hidratos de carbono y el azúcar de las comidas para que el cuerpo, al no poder quemarlos, tire de la grasa almacenada. Según el plan de Atkins, no se puede tomar arroz, cereales ni fruta, sólo está permitido consumir 50 gramos de verdura al día y se puede comer la cantidad que apetezca de carne, huevos, pescado y todo tipo de grasas. La Dieta Macrobiótica que sigue Gwyneth Paltrow Creada por el japonés George Oshawa a principios del siglo XIX está basada en el equilibrio, algo que en gastronomía se traducía en los elementos ying (las frutas, y las verduras unidas a la energía caliente y tonificante) y yang (los cereales integrales junto a la energía fría) deben mantenerse siempre nivelados para no engordar. Su libro, Macrobiótica-cocina zen, se extendió por todo el mundo tras la Segunda Guerra Mundial y desde entonces sus seguidores han aumentado y a ella se han apuntado muchos famosos. Hay que mantener siempre en equilibrio los alimentos ying y yang. La carne está prohibida y el pescado sólo se puede comer de manera ocasional. En el desayuno; aconseja tomar una taza de té y dos tostadas integrales. Una pieza de fruta a media mañana y en la comida, 100 gramos de arroz blanco y 150 gramos de verduras variadas. La Dieta Montignac de Kylie Minogue Esta dieta tiene grandes detractores y numerosos seguidores. Inventada por un ejecutivo de Recursos Humanos, Michel Montignac, obligado a alimentarse casi exclusivamente en desayunos, comidas y cenas de negocios, se transformó en un especialista en nutrición y en un fenómeno mediático tras la publicación de uno de sus libros, Yo como, luego adelgazo. Que ha vendido más de ocho millones de ejemplares y que siguen reconocidos empresarios, actores y cantantes Consiste en dividir los hidratos de carbono en dos grupos: los beneficiosos como son los vegetales o las frutas; y los perjudiciales como el azúcar, las patatas o las zanahorias. De este modo, los segundos se restringen de forma importante mientras que los primeros se toman sin mezclarlos con las grasas. Tampoco se pueden mezclar las proteínas con los hidratos de carbono ni con las legumbres. Separando bien los alimentos, se puede comer hasta chocolate y embutidos grasos. La frura hay que tomarla siempre sola La Dieta de la Zona de Jennifer Aniston Inventada
por el premio Nobel de Medicina , Barry
Sears, en 1982. En 1995 diseñó un
plan de adelgazamiento basado en el equilibrio entre grasas, proteínas y
carbohidratos. Asegura que para poder perder peso se deben consumir
grasas no saturadas (aceites vegetales) porque ayudan a eliminar los acúmulos
de grasa sobrantes. La alimentación diaria tiene que contener un 30% de grasas, un 30% de proteínas y un 40% de carbohidratos. Eliminando o reduciendo al mínimo el pan y el azúcar. Por ejemplo, se puede tomar de desayuno tostadas de pan integral con jamón dulce o serrano (sin grasa) y café solo poco cargado. A media mañana fruta, o unas avellanas, nueces o almendras.
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