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Los pies más
cuidados
Los
pies son sin duda una de las partes del cuerpo que más sufren: están
sometidos a unos 6.000 movimientos diarios, deben soportar el peso del cuerpo,
aguantar el roce continuo de los zapatos, etc y sin un cuidado específico la
piel se vuelve áspera y rugosa, llegando incluso a formarse callosidades en
los dedos y fisuras y grietas en el talón y la planta.
consciente de la relación
importante entre la salud del pie y la salud y el bienestar general. Con esta
idea, quisiéramos compartir algunos consejos para ayudar a mantener los pies
sanos al iniciar la andadura por el nuevo milenio.
1. No
ignore el dolor de pies, no es normal. Si persiste el dolor, consulte a un
podólogo o a su médico.
2. Examine sus pies regularmente. Preste atención a los cambios en
el color y la temperatura de sus pies. Busque el aumento de grosor o cambio
de color de sus uñas (puede ser una señal del desarrollo de hongos),
controle las grietas o cortes de la piel. El desprendimiento o pelado de la
piel en la planta de los pies o entre los dedos podría indicar la
existencia de hongos (pie de atleta) Ningún engrosamiento en la piel del
pie se considera normal.
3. Lávese los pies regularmente, especialmente entre los dedos y asegúrese
de secarlos totalmente.
4. Corte las uñas de los dedos de los pies de forma recta, pero no
demasiado cortas, especialmente las esquinas; puede conducir a que las uñas
se deformen clavándose y produciendo heridas. Las personas con diabetes o
problemas circulatorios deben extremar los cuidados porque son más
propensas a la infección.
5. Cerciórese de que sus zapatos son los adecuados para sus pies.
Compre los zapatos hacia el final del día en que los pies tienden a estar
mas dilatados. Cambie de zapatos cuanto antes si estos están ya muy
desgastados o deformados.
6. Seleccione el zapato adecuado para la actividad que va a realizar
con él (es decir para trabajar, correr, etc.).
7. Utilice mas de un par de zapatos y alterne su uso, no utilice los
mismos todos los días.
8. Evite andar descalzo, sus pies tendrán más riesgo de lesión y
de infección. En la playa o cuando este expuesto al sol utilice siempre
protector solar en sus pies como en el resto de su cuerpo.
9. Sea cauteloso al usar remedios caseros para las dolencias del pie;
el autotratamiento puede dar lugar a menudo a un problema de mayor
importancia que el que se pretendía tratar.
10. Si usted es una persona con diabetes es vital que visite a un podólogo
por lo menos una vez al año para un chequeo.
Para descongestionar los pies del
cansancio diario:
Bañarlos cada noche con agua tibia a la que se habrá añadido
un puñado de sales de baño, o sal común. Descansar unos minutos con los
pies en alto.
Sumergirlos alternativamente en agua caliente y fría.
Un masaje con una crema hidratante después del baño de pies, es calmante
y drenante.
Ö
Siempre que sea posible procurar
caminar descalzos.
Ö
Andar de puntillas.
Ö
Mover los dedos, intentar coger objetos con ellos,
hacer rodar una pelota de tenis.
Ö
Hacer rotaciones de tobillo.
Ö
Durante el día aprovechar cualquier ocasión para
descalzarlos y mantenerlos unos minutos en alto.
Ö
Una vez a la semana aplicar tras el baño o ducha una
crema suavizante o aceite corporal o de oliva, colocarse unos calcetines de
algodón y dormir con ellos.
Ö
Para descansar
los pies, introducirlos en una infusión de menta sin filtrar durante 5
minutos.
Ö
Para mantenerlos en
forma, sumergirlos de vez en cuando en una infusión de té y
manzanilla.
Ö
Si se tienen los pies
doloridos:
Meter los pies en un recipiente con agua y un puñado de
hojas de árnica. Dejar 15 o 20 minutos. Después darles un masaje con aceite
de oliva.
Mantener los pies durante unos minutos en una infusión de romero.
Ö
Para eliminar las células
muertas (exfoliar):
Poner los pies en remojo en agua tibia y unas gotas de
esencia de naranjo. Frotar luego con piedra pómez, secar bien y aplicar una
crema hidratante rica en germen de trigo.
Preparar una pasta con almendras molidas, harina de avena y piel de
naranja, masajear con ella los pies, aclarar y secar.
Ö
Para reducir las durezas
y combatir grietas frotar diariamente las zonas
endurecidas con esencia de manzanilla.
Frotarse los pies diariamente con piedra pómez.
Ö
Para relajar
los pies hacer rodar una pelota de tenis con ellos, poco a poco se irá
notando una sensación que conducirá a una beneficiosa relajación interior.
Ö
Para aliviar
los pies hinchados introducirlos en agua con un poco de melisa.
También se puede utilizar arcilla verde, en polvo o pasta.
Ö
Si se tienen las plantas de los pies y los
talones muy resecos, frotarlos con vaselina antes de irse a
acostar y colocarse unos calcetines de algodón mientras se duerme.
Ö Un
masaje con una crema hidratante después del baño de pies, es
calmante y drenante.
Ö
Andar con los pies desnudos sobre la arena,
por el agua o el césped descansa las articulaciones.
Ö
Para mantener los huesos sanos es necesaria la
vitamina D. Tomar baños de sol ya es una fuente de esta
vitamina.
Pies hinchados
La causa puede ser el excesivo
calor y un calzado demasiado cerrado, por eso en verano lo
mejor es llevar sandalias y que los pies respiren.
Ö
Hacer un baño de pies cada noche,
con agua tibia.
Ö
Son muy recomendables los baños alternos de agua fría y
caliente; su acción relaja, deshincha y estimula la circulación
sanguínea.
Ö
Bañarlos
con agua y sal.
Ö
Friccionarlos
con alcohol alcanforado después del baño.
Ö
Para
aliviar los pies hinchados introducirlos en agua con un poco de melisa. También
se puede utilizar arcilla verde, en polvo o pasta.
Pies ágiles
No olvidemos que los pies
soportan el peso de todo el cuerpo, lo que obliga a cuidarlos
de manera especial. Para que no lleguen a hincharse y por lo tanto poder
prevenir la aparición de las temidas varices, realizar este ejercicio con
frecuencia:
Ö
Recta, con los brazos pegados al cuerpo, estirar la
pierna derecha en el aire y describir pequeños círculos sólo con el pie sin
mover la pierna. Repetirlo 15 veces en cada sentido y cambiar de pierna.
Pies sudorosos
Ö
Bañarse
los pies con una infusión de lavanda y salvia.
Ö No
cortarlas muy cortas, usar limas de esmeril o cartón. Las
limas metálicas deshojan y vuelven frágiles las uñas. Evitar limar los
costados. Si las uñas toman un color amarillento existen lacas blanqueadoras
y transparentes para cubrirlas.
Ö
Después
de tener los pies en agua caliente y jabonosa unos 10 minutos,
cortar las pieles y rascar las durezas de las plantas y de los talones con una
herramienta especial para ello.
Ö
Pasar piedra pómez por las plantas y los
talones.
Ö
Masajear los pies con una crema hidratante.
Ö Para
embellecer las uñas de los pies, aplicar sobre ellas aguacate
machacado junto con yogur.
Ö Después
del baño, limar las callosidades
con una piedra pómez una vez por semana.
Tonificar
Sentarse en el suelo con la
espalda recta, los brazos estirados y las manos apoyadas en el suelo vueltas
hacia atrás. Abrir las piernas en forma de V, con los dedos
de los pies hacia abajo. Mover éstos arriba y abajo, procurando en todo
momento tensar los músculos lo más posible. Hacerlo diez veces seguidas y
luego descansar, repetirlo por lo menos dos veces.
Cuidado
diari
Ö Al
llegar a casa, sumergirlos en agua templada. Lavarlos
cepillando suavemente las uñas. Frotar con piedra pómez cualquier zona de
piel endurecida. Utilizar un rascador especial de pies para la eliminación de
callosidades y zonas ásperas.
Ö Cada
semana exfoliar plantas y tobillos con una crema hecha con yogur con un poco
de sal. Secar bien los pies, especialmente entre los dedos y
aplicar una loción hidratante. Se puede aprovechar para darles un masaje:
coger el pie con ambas manos y mover los pulgares en círculos empezando en la
punta y retrocediendo hasta el talón. Masajear los dedos uno por uno.
Ö Si
se tienen callos, verrugas, juanetes, uñeros o cualquier otro problema,
acudir al especialista.
Ö Andar
descalza siempre que se pueda, dejando que los pies tengan un movimiento
libre, apoyando bien toda la planta, de talón a punta.
Caminar descalza sobre la arena mojada de la playa es muy bueno y
contribuye a moldear las pantorrillas y los tobillos.
Ö Con
el calor, se dilatan las venas y se enquista el líquido intersticial en
piernas y pies. Refrescar los pies a base de
pediluvios de agua fría, frotarlos con alcohol, ponerlos en
alto siempre que se pueda.
Ö El
zapato ideal debe adaptarse cómodamente alrededor del talón, el empeine y el
pulgar. Deben ser de piel para absorber el sudor o de tejidos
suaves y transpirables. El mejor tacón es ancho y no más alto de 5
centímetros. Las sandalias para el verano son el mejor calzado. Los zapatos
de puntas estrechas generalmente causan de juanetes.
Ö La
mejor hora de día para comprar unos zapatos es al final de la
tarde, ya que es cuando los pies están en su punto más ancho.
Ö Es
importante utilizar más de un par de zapatos de forma habitual,
evitando los tacones altos y las puntas estrechas. Si sólo se usa un par, el
calzado no respirará bien y ahogará el pie, lo que provocará sudoración,
pudiendo aparecer rozaduras, ampollas u otras alteraciones. Esto puede dar pie
a lesiones en las articulaciones superiores del aparato locomotor
(rodillas, caderas y columna). La fricción del calzado puede ocasionar también
callos.
Consejos para el verano
Usar siempre zapatillas
en los lugares públicos de baño para evitar infecciones por hongos.
Si se está cerca del mar,
aprovechar para pasear descalza por la arena y cerca de la orilla donde el
agua va masajeando los pies mientras se camina. De esta manera
se activa la circulación sanguínea, se mejoran problemas de las piernas como
puedan ser la pesadez o la celulitis.
Antes de ir de excursión
estar segura de usar un zapato cómodo, abierto y flexible.
Cuando se tengan los pies
cansados, ducharlos alternativamente con agua fría y
caliente.
Pies sanos y bonitos
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