La
manicura de las uñas
Es una etapa esencial que garantiza la buena
aplicación del esmalte y prolonga su duración varios días.
Este
proceso, que conviene repetir cada cinco días y requiere un mínimo de
veinte minutos, tiene varias fases:
- Retirar la laca de uñas con un algodón
empapado en un disolvente suave.
Limar con una lima de cartón.
- Poner en la base de cada uña un poco de crema para ablandar las pieles
duras.
- Sumergir los dedos en un cuenco de agua caliente jabonosa, para eliminar
los restos de crema y disolvente.
- Extender una crema de manos masajeando hasta que penetre.
- Aplicar
una base que, además de proteger la uña, fija el esmalte e impide que
varía el color.
- Si el esmalte elegido es de tono natural, se puede acentuar el borde
blanco de la uña con un lápiz especial humedeciendo en agua la mina y
dibujando por el interior, justo en el borde de la carne.
- Extender el esmalte en tres movimientos, sin retocar ni repasar.
- Dejar secar como mínimo 3 minutos y aplicar una segunda capa.
- Terminar con una capa fijador incoloro.
El color marginal en los esmaltes de uñas debe
reservarse para momentos muy especiales.
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