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Eau
Lactée, autobronceador de Clarins
Dicen
que es el primer autobronceador
que se aplica con un algodón, de manera fácil y eficaz, y
proporciona un tono bronceado tan auténtico que sorprende.
Si
consultas la información sobre los demás productos que hemos
probado verás que a casi todos les encontramos pegas de distinto
tipo y que ponemos en cuestión la veracidad de la publicidad sobre
los mismos. Sin embargo, con este producto no nos queda más
remedio que reconocer que tiene una textura más ligera
y fácil de aplicar que la de cualquier otro autobronceador que
hayamos probado, fresca como el agua y suave como la leche y que
proporciona un tono de bronceado tan sutil y natural, que hay quien
repite la operación. Para
aplicarlo sólo hay que poner unas gotas en un algodón y
pasarlo por el rostro, el cuello y el escote. No existe el riesgo de
una mala dosificación o de una aplicación poco homogénea.
La textura se funde de inmediato con la piel secando al instante sin
dejar rastros. Los
componentes son DHA y eritrulosa, uno produce melanoides
amarillentos mientras que los melanoides del otro, tienen un tono
marrón rojizo. El secreto está en la dosificación de estos dos
componentes para producir un tono naturalmente dorado, que
proporcione a las pieles claras un tono soleado y las morenas un
tono bronceado.
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