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Remedios y soluciones por orden alfabético |
Tomillo (Thymus
vulgaris L.) El tomillo es un subarbusto con tallos cuadrangulares leñosos, tortuosos erguidos y leñosos, de hojas muy pequeñas, sésiles opuestas con los bordes del limbo revueltos. Las flores, zigomorfas de corola bilabiada rosa violácea o blanquecina, tienen un cáliz muy velloso y abultado, persistente. Flores pequeñas, rosadas, agrupadas en glomérulos axilares o terminales. El tomillo es un elemento clave de la flora de la cuenta del Mediterráneo. Según una leyenda, el tomillo nació de una lágrima de la bella Helena, que los dioses transformaron en una planta útil a la humanidad. T. vulgaris, como las demás especies del género, es una especie mediterránea que crece en lugares secos y áridos, zonas rocosas de España y Grecia. Las áreas de distribución están relacionadas con el quimiotipo. La selección clonal conduce a productos de calidad constante. Sus aceites esenciales forman parte de la composición de especialidades con indicaciones antisépticas utilizadas en O.R.L. (enjuagues de boca, gargarismos) y en dermatología (lavado de heridas), son también un componente de las preparaciones expectorantes, fluidificantes de las secreciones bronquiales. La fitoterapia utiliza el tomillo (infusiones, cápsulas de droga pulverizada) como antiespasmódico en tos y también en el tratamiento sintomático de trastornos digestivos; acumulación epigástrica de gases, flatulencia y colopatías. El aceite esencial, se utiliza también en aromaterapia y se prescribe en casos de bronquitis, anginas, otitis, sinusitis, infecciones urinarias y cutáneas así como en ginecología.
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