Información

 

L’eau bleue d’issey pour homme de Issey Miyake  

  Diez años más tarde de su primer perfume para el hombre, llega su segunda versión masculina. Es ésta. Miyake se ha inspirado para su elaboración en dos elementos fundamentales, en los reflejos del color azul y en el agua. Dice su autor que se ha percatado, al igual que los pintores, los físicos o los fotógrafos, en la longitud de onda que produce el color, en este caso el azul y en el agua  por ser un  elemento precursor de la vida.  

Asegura Miyake, que en este perfume, aromático y amaderado, recoge, todos los olores de la tierra cuando reposa a  pleno día. Lleva el aroma chispeante de la mandarina, la nota aromática de los bosquecillos de romero y cidronela, el olor de una lágrima de resina que se escapa de un gran árbol.

Después vienen las flores, tan poco frecuentes en una fragancia masculina, como la rosa de mayo, la palmarosa, la rama de geranio, la capuchina. Contiene también jengibre y berro. En las notas de fondo sobresale el musgo, el pachulí, el sándalo y la raíz del abelmosco.

El frasco es un paralelogramo con un cono central que irradia el color azul con intensidad. Sus visos son de color plateado y el capuchón del mismo color. El conjunto es para este diseñador, como una luna que brilla sobre el agua, en una noche sin nubes. No lleva etiqueta porque dice Miyake que se reconoce el objeto por si mismo.

   

Anterior lo último