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Materias de origen animal |
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La utilización de materias primas procedentes de animales están ahora muy reglamentadas y tienen en cuenta la supervivencia de las especies. También son muchas las firmas cosméticas que rechazan la utilización de estas materias primas que sustituyen por olores similares sintetizados químicamente Pero merece la pena conocer estas sustancias, aunque sólo sea para poder, al menos, apreciar las aportaciones de los productos de síntesis y comprender su papel en la elaboración de un perfume. El ÁMBAR GRIS |
El ámbar se presenta en forma de bloques o de
"riñones", cuyo peso varía desde unos cuantos gramos a más de
trescientos kilos. Su precio, sumamente elevado, lo convierte en una
preciosa materia usada con gran parsimonia por los perfumistas.
EL CASTOREO El castoreo es una materia olorosa segregada por un par de glándulas internas del castor. Es una sustancia oleosa y lustrante que le permite al animal engrasar su pelaje para protegerlo de las agresiones exteriores. Antiguamente estaba muy extendido en Francia, pero ahora el castor solamente vive en Norteamérica, Canadá y Rusia. Se caza en enero, ya que es la época en que más bella está su piel. Su pelaje es lo más apreciado, ya que las bolsas se consideran como un producto secundario. Éstas pesan unos cien gramos y su talla varía en función de la edad del animal. Dicen que fue Nostradamus, el de las profecías, quien descubrió que la sustancias que segregan las glándulas del castor fijaban los olores y hacían a los perfumes más perdurables y seductores. Y es que el castoreo constituye un excelente fijador en las composiciones perfumadas. Se utiliza en tintura alcohólica, a partir de las bolsas trituradas o bien directamente en forma de resinoides. Pone una nota animal, cálida próxima al cuero, que los perfumistas utilizan en composiciones orientales, chypredas o masculinas. EL ALMIZCLE
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