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Materias de origen vegetal |
Si las
flores son las partes de los vegetales más utilizadas en perfumería, no
son las únicas. Ciertas materias primas que empleamos diariamente con
otros fines también son conocidas por los perfumistas.
FLORES, PÉTALOS, BOTONES Y YEMAS LA ROSA La perfumería utiliza dos variedades botánicas de rosas entre las centenares conocidas: la Rosa centifolia, llamada también rosa de mayo o de Provenza, que se halla en Grasse y en Marruecos, y la Rosa de Damasco, cultivada en Bulgaria y Turquía. La centifolia de Grasse permite obtener una esencia absoluta a partir de un tratamiento por extracción de los disolventes volátiles. La centifolia de Marruecos y la damascena turca se tratan a la vez con disolventes y con vapor de agua, permitiendo obtener un aceite esencial. La damascena búlgara sólo se trata al vapor y la recogida de la rosa es particularmente delicada, y su peor enemigo es el sol, pues en pleno calor es más fuerte el perfume de la rosa pero menos suave. La recogida se efectúa desde el alba, flor a flor, lo más rápidamente posible. Es hacia las 8,30 horas cuando la flor es más rica en productos volátiles. Un obrero agrícola experimentado recoge de cinco a ocho kilos al día. Si esa cifra parece importante, es preciso saber que cinco toneladas de flores se necesitan para obtener un solo kilo de esencia, lo que da un poco menos de un gramo de aceite esencial por hora. Este aceite posee unos trescientos constituyentes moleculares, algunos difícilmente identificables. Esto explica que la síntesis aún no ha logrado imitar a la perfección esta sutil base natural. Lo cual no es lamentable, puesto que la hermosa visión de los campos de rosas que se ofrece a los ojos humanos, se acompaña con los aromas que cosquillean nuestras narices, como el Loy de Patou o el bello París de Saint-Laurent. EL JAZMÍN Si hoy día es bastante reducida la producción de jazmín, de doscientas toneladas era a comienzos de siglo y que llegó a alcanzar casi dos mil toneladas entre 1930 y 1940. Cuando se sabe que se necesitan ocho mil flores para obtener un kilo de jazmín, cabe imaginar la cantidad de obreros agricultores que hay que emplear. Lo mismo que con la rosa, la recogida se efectúa antes de salir el sol por temor a que el rocío y el calor arruinen las flores blancas, recogidas una a una. Un buen obrero recoge unos setecientos gramos de jazmín por hora. Se necesitan setecientos cincuenta kilos de flores para lograr un kilo de absoluto. En perfumería, el jazmín es la más utilizada de todas las flores blancas. Según la opinión de todos los fabricantes, no puede haber un buen perfume sin jazmín. Este ha dado origen a los perfumes clásicos, como el nº 5 de Chanel, Joy de Patou, Arpegio de Lanvin, Flor de Flores de Nina Ricci y First de Van Cleef LA TUBEROSA |
EL NARCISO La esencia absoluta obtenida recuerda el olor de la flor, con una leve nota vigorosa debida al tratamiento del tallo. Es un producto muy caro, pues la flor se vende a unas trescientas pesetas el kilo y se necesitan mil doscientos kilos para lograr un litro de esencia absoluta. El aroma obtenido es muy potente. LA MIMOSA LA FLOR DE AZAHAR Es la flor de la virginidad, como lo atestigua la tradición de Grasse, que consiste en ofrecer una guirnalda de flores de azahar a las parejas que se casan durante la floración, de abril a mayo. Procede del Citrus aurantium amara o naranjo amargo, árbol originario de China meridional, introducido en el Mediterráneo en la época de los romanos. Tras la destilación, se obtiene una esencia llamada "neroli". El agua recuperada con este tratamiento es la famosa agua de flor de azahar. El rendimiento es muy débil: con una tonelada de flores apenas se logra un kilo de neroli. Las hojas y las ramas del naranjo amargo se tratan igualmente y permiten obtener una esencia llamada "petigrain", mientras que la corteza de la naranja, tratada por extracción, da una esencia llamada bigarada. LA LAVANDA EL YLANG-YLANG Evoquemos igualmente el junquillo (Narcissus odorus), una de las primeras flores del año, de perfume penetrante y delicado, así como su compañero de los claros, el jacinto (Hyacinthus orientalis), que se expande en campanillas y da una esencia absoluta muy fresca. La explotación en perfumería de esas dos flores tiende a desaparecer y van siendo sustituidas por otras que reconstituyen su composición olfativa. Hay algunas flores ausentes de la industria
perfumista. Si todavía eran tratadas en la región de Grasse a principios
de siglo, la producción es prácticamente nula en la actualidad. El
perfume del clavel se reconstituye artificialmente gracias a los productos
sintéticos. La lila tampoco da buenos resultados por lo que se cultiva
muy poco o nada en absoluto. Respecto a la madreselva y el
muguete, quien
conozca su perfume embriagador se sorprenderá sin duda al saber que esos
dos vegetales son definitivamente refractarios a toda destilación o
extracción. Como si la naturaleza, enfadada de verse tan saqueada, quisiera vengarse. |